
La marcha del 8 de marzo en Bahía de Banderas se convirtió en un poderoso símbolo de unidad y resistencia. Cientos de mujeres, vestidas de morado, se unieron para alzar sus voces en favor de la igualdad y la justicia. Con pancartas que resonaban mensajes de lucha y empoderamiento, la movilización no solo honró a aquellas que han sido víctimas de violencia, sino que también celebró la fortaleza y la valía de cada mujer.

El recorrido, que comenzó en la plaza pública de El Porvenir, culminó en un lugar significativo donde se inauguró un mural conmemorativo, consolidando el compromiso de la comunidad hacia la causa feminista. Las intervenciones previas, como la lectura de «Mujeres de Arena», pusieron de relieve la urgencia de abordar temas de violencia de género y feminicidios, recordando que cada historia es un llamado a la acción.

La presidenta del DIF Municipal, Margui Zúñiga, enfatizó la importancia de la sororidad y el apoyo mutuo entre mujeres, un recordatorio de que la lucha es colectiva. La jornada no solo fue una conmemoración, sino también una reafirmación del compromiso de la sociedad por crear un entorno más equitativo y seguro para todas.
