
La situación en Venezuela se ha vuelto tensa y decisiva con las manifestaciones convocadas por María Corina Machado. La oposición se ha movilizado en Caracas, donde los ciudadanos han mostrado su apoyo al movimiento, enfundados en los colores de la bandera nacional. El clima de protesta se intensifica a medida que se acercan los eventos de toma de posesión presidencial, creando un contraste entre los seguidores de Machado y los partidarios de Nicolás Maduro.

La represión policial, con el uso de gases lacrimógenos en Zulia y la vigilancia de agentes de seguridad, resalta la polarización y la vigilancia en torno a estas manifestaciones. Machado hace un llamado a la serenidad y firmeza, recordando a sus seguidores que deben mantenerse unidos y activos en la lucha por la libertad. Este momento también ha resonado internacionalmente, con apoyo de opositores en diversas ciudades del mundo, lo que subraya la relevancia del conflicto en el contexto global.
Las acciones de ambos lados, tanto de la oposición como del chavismo, reflejan la lucha por el control político en el país y la búsqueda de reconocimiento en un entorno de incertidumbre y desafío.
