FAMILIARES DE CLARISA BUSCAN SER ESCUCHADOS.

Mañana martes, bloquearan la Av Medina Ascencio, en el lugar del accidente.

La semana pasada, un trágico accidente en la Avenida Medina Ascencio, frente a un conocido restaurante y el centro comercial de la Isla, dejó a una joven madre, esposa, hermana hija y ciudadana debatiéndose entre la vida y la muerte. El exceso de velocidad, la imprudencia y la distracción, junto con rumores sobre el abuso de alcohol, fueron factores que llevaron a esta devastadora situación. A este dolor se suma la indiferencia de las autoridades, que han sido acusadas de no proporcionar información y de permitir que el presunto culpable permanezca en la sombra, con versiones contradictorias circulando en las redes sociales.

Como sociedad, debemos reflexionar sobre la gravedad de esta situación. El valor de una vida no puede depender del actuar de las autoridades o de la posible complicidad de los familiares del acusado. Es nuestro deber ser parte de esas voces que claman por justicia y que comparten el sufrimiento de quienes han perdido a un ser querido.

El próximo martes 20 de enero, amigos y familiares de Clarisa hacen un llamado a la comunidad para manifestar su dolor y exigir atención ante la indiferencia oficial. Para ello, llevarán a cabo un cierre de la avenida donde ocurrió el trágico accidente, a pesar de las molestias que esto podría causar a miles de personas que se desplazan por esa ruta a sus trabajos o estudios.

Es probable que esta acción genere opiniones divididas, tanto a favor como en contra, especialmente entre quienes no comprenden la impotencia que sienten los familiares de Clarisa ante la falta de justicia. No se trata de buscar culpables ni de crear divisiones en la sociedad; se trata de generar conciencia. Todos estamos en riesgo de ser víctimas o infractores.

Hoy son dos familias sumidas en una tragedia. No se trata de tomar partido por una u otra, sino de exigir justicia. No somos jueces ni verdugos; somos parte de una sociedad que debe aprender a convivir y compartir, asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones.